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01 | Num.328
Comunicación y proximidad
en el Papa Francisco.

Laura Mor
Directora de Catalunya Religió, Barcelona.

En un mundo fragmentado y polarizado, el papa Francisco propone un estilo comunicativo de proximidad. A los profesionales, les pide practicar un periodismo de paz, responsable y veraz, orientado a la resolución de conflictos. Invita a la Iglesia a tener un papel activo en las redes sociales, para promover en ellas la comunión entre personas. Y a apela a toda la sociedad a participar de una comunicación que promueva la cultura del encuentro, sin exclusiones. El Papa pide romper la lógica de la desinformación, en consonancia con una sociedad madura capaz de escuchar y entrar en diálogo con quien es diferente. Esta manera de comunicar se sostiene en la convicción de los lazos que unen a toda la familia humana, donde todas las voces cuentan. Y aboga por contar las historias basadas en la lógica del amor y la solidaridad.
 
Palabras clave: comunicación, responsabilidad, redes sociales, familia
In a fragmented and polarized world, Pope Francis suggests to use a proximity-based communicative style. Professionals are asked to do a peace journalism, responsible and truthful, oriented to conflict resolution. He invites the Church to take an active role in the social networks to promote, there, the communion among people. And he appeals to the whole society to take part of a communication that promotes the culture for encountering, without exceptions. Pope Francis aims the society to break with the logic of disinformation for the sake of a mature Society, capable to listen and enter into a dialogue with those who are different. The basis of this type of communication shall be the close ties among the whole human family, where every voice counts. And he advocates for telling stories based on the logic of love and solidarity.
 
Keywords: Communication, Responsibility, Social networks, Family.

La última carta encíclica del papa Francisco, Fratelli tutti (Hermanos todos), se sostiene en el sentido de comunidad universal, de familia humana. Y este convencimiento está también en la base del estilo comunicativo que promueve. En un mundo dividido, polarizado, herido y fragmentado, Francisco propone la cultura del encuentro. ¿Qué papel debe jugar la comunicación ante tal propósito? Sin duda, el de la proximidad.

Así es. Internet, el entorno digital, los medios de comunicación, pueden ayudar a acercar a las personas. También pueden impulsar un “compromiso serio por una vida más digna para todos”. Son palabras que encontramos en los mensajes anuales del pontífice en ocasión de la Jornada mundial de las comunicaciones sociales. En ellos propone “comunicar para alargar horizontes”.

Sin olvidar que son herramientas desprovistas de intencionalidad. Francisco recuerda la responsabilidad de quien las usa.

“No es la tecnología la que determina si la comunicación es auténtica o no, sino el corazón del hombre”, recuerda.

En 2016, en el contexto del Año de la Misericordia, defendió una comunicación capaz de “contribuir a la buena, libre y solidaria cercanía entre los hijos de Dios y los hermanos en humanidad”.

proximidad en el papa Francisco

01 | Una red que libera

En el campo de las redes sociales el Papa también observa el marco de la comunidad. “La comunidad como red solidaria”. Le atribuye la capacidad de resistencia por su “multiplicidad de recorridos y nudos”. Pero no esconde sus riesgos. Las redes sociales también “atrapan”, como una telaraña. Describe el ambiente digital que lleva a aislar las personas, o que fomenta el individualismo, el narcisismo e incluso las espirales de odio.

Ante estas dinámicas pide a la Iglesia compromiso para “favorecer su uso positivo”. Eso es, formar parte de este ecosistema de comunicación para que sea “un recurso para la comunión” entre personas. Des de una óptica cristiana, se trata de promover en la redes “la comunión y la alteridad”.

02 | Del consumo pasivo a la responsabilidad

Puede resultar un pensamiento ingenuo. En un mundo competitivo, veloz y tan a menudo descarnado, que se alimenta del linchamiento de unos y de silenciar a otros, ¿es posible optar por una comunicación que contribuya a la proximidad? Francisco presenta este reto mayúsculo a las personas que se encargan de la comunicación des de un medio informativo. Por el alcance y la responsabilidad de su acción.

Pero abre también la reflexión a cualquier persona que maneja redes sociales o que interactúa a pie de calle en conversación con el vecino. Todos nosotros, en nuestras relaciones diarias, optamos cada día por un estilo comunicativo concreto. Qué decimos, cómo lo decimos, con qué intención. ¿Cargamos tintas? ¿Omitimos voces? ¿Demonizamos actores?

Ante el camino cómodo de comunicar des de la superficie, el papa Francisco pide ir a fondo, lograr una mirada comprensiva de la realidad, rehuir del “protagonismo del mal” y “mostrar posibles soluciones”. En esta lógica, propia de la cultura del encuentro, es posible interpelar al público. De manera que deje de consumir información de forma pasiva y se sienta responsable de lo que ocurre a su alrededor.

03 | Discernir la verdad

Este estilo comunicativo no acostumbra a ser tendencia entre los medios. Hay algunas barreras que lo dificultan. Como describe el Papa, la velocidad en el consumo y en la compartición de información impide la reflexión y el juicio, pueden desorientar y favorecer la difusión de mentiras. Francisco dedicó el mensaje de 2018 a hablar de los contenidos falsos, las fake news. Y recordó que

“Ninguna información es inocua; por el contrario, fiarse de lo que es falso produce consecuencias nefastas”.

Pensadas para manipular y servir a los intereses de una parte, las falsedades despiertan el desprecio, la rabia o la frustración. En la “lógica de la desinformación”, todos podemos convertirnos en “actores voluntarios de la difusión de opiniones sectarias e infundadas”, alerta Francisco. Por eso agradece cualquier prevención de estas dinámicas:

“Son loables las iniciativas educativas que permiten aprender a leer y valorar el contexto comunicativo”.

Un hábito, el de contrastar, que empieza en casa, en familia, y que debe ser reforzado con la complicidad de los centros educativos y del resto de la sociedad.

04 | Un periodismo de paz

La pregunta de fondo interpela a cualquier emisor. O debería hacerlo. ¿Cómo discernir la verdad? El Papa invita a diferenciar lo que “favorece la comunión y promueve el bien” de lo que “tiende a aislar, dividir y contraponer”.

Dicen que el mejor periodismo es aquél capaz de anticiparse a lo que va a ocurrir. Del mismo modo, y en la lógica de comunicar a favor de la proximidad, Francisco propone un pequeño ejercicio de intencionalidad. Pide fijarse en los enunciados para comprender si contienen, o no, la verdad:

“Si suscitan polémica, fomentan divisiones, infunden resignación; o si, por el contrario, llevan a la reflexión consciente y madura, al diálogo constructivo, a una laboriosidad provechosa”.

Considera que la fiabilidad del comunicador se puede detectar en su compromiso personal. En el uso responsable del lenguaje, en la verificación de las fuentes. Pero también en no quedarse al margen de lo que preocupa a la humanidad, dice el Papa. Insiste en la necesidad de abrirse para comprender la interrelación que existe de partida entre todos los seres vivos.

En siete años de pontificado, Francisco ha desgranado un estilo comunicativo desde “la humanidad y la comprensión recíproca”.

Podemos decir también que se trata de un “estilo franciscano” que entiende la persona como “un instrumento de paz”. Y, como consecuencia, sus gestos y palabras. Un estilo sin prejuicios, que dedica más tiempo a escuchar al otro, sin prisas. Desde la proximidad, el papa invita a “comunicarse con todos”.

05 | Narrar en diálogo con el mundo

Más allá de producir y consumir noticias –“la información no basta”–, Francisco sugiere “aprender a narrar”. Esto pasa por detectar grandes relatos, capaces de perdurar en el tiempo. Mensajes potentes que, lejos de simplificar o de quedarse con la visión de una sola parte, optan por una mirada de conjunto, que trascienda.

Esto exige diálogo con el mundo de hoy y “sensibilidad espiritual” para aprender a acoger “lo bueno que tiene el otro”. “No hay historias humanas insignificantes o pequeñas”, defiende. A partir de aquí es posible desplegar herramientas que señalen la belleza y el bien.

El Papa aplaude “las personas que se afanan en elegir con cuidado las palabras y los gestos para superar las incomprensiones”. Invita a un estilo de comunicación abierto y creativo, capaz de mostrar posibles soluciones desde la “lógica de la buena noticia”.

06 | La familia como referente

En 2015, Francisco dedicó su mensaje a la familia y la describió como “primer lugar donde aprendemos a comunicar”. El ambiente de confianza y de acogida incondicional que nos brinda este contexto alimenta el vínculo entre las personas.

Y sirve de ejemplo de reciprocidad, un elemento clave en cualquier situación de comunicación. “Podemos dar porque hemos recibido”, señaló.

Esta posibilidad invita a la apertura hacia otras personas, fuera del círculo familiar. Y a practicar en otros contextos las dinámicas ensayadas en casa. Por ejemplo, el perdón:

“Un niño que aprender en la familia a escuchar a los demás, a hablar de modo respetuoso, expresando su propio punto de vista sin negar el de los demás, será un constructor de diálogo y reconciliación en la sociedad”, defiende Francisco.

Volvemos a la perspectiva de familia universal. El relato que cobra sentido aquí no es el de las ideologías que se contraponen.

“Narrar significa más bien comprender que nuestras vidas están entrelazadas en una trama unitaria, que las voces son múltiples y que cada una es insustituible”, escribe Francisco.

Para un nuevo estilo de comunicación, el Papa propone favorecer el encuentro, acoger, sin exclusión. Pero también describe “la familia como escuela de comunicación como bendición”. Y propone una fórmula para superar prejuicios y resentimientos, y a “romper la espiral del mal”. Eso es:

“bendecir en lugar de maldecir, visitar en vez de rechazar, acoger en lugar de combatir”.

07 | Conflicto y reconciliación

En ningún caso esto significa hacer una lectura simplista de la realidad. Tampoco ingenua. Cuando propone practicar un periodismo de paz no dice que deba eludir el conflicto. Pide ponerlo en contexto y señalar sus causas. Invita a forjar una sociedad madura y bien informada, y a superar “la lógica que separa netamente los pecadores de los justos”.

En este sentido, no ayuda para nada demonizar al enemigo, si no centrarse en las acciones injustas. Descentrar la mirada de las malas noticias y dedicar recursos comunicativos crear puentes, favorecer el encuentro y la inclusión.

Como punto de partida, nos remite a los derechos humanos fundamentales:

“Toda historia humana tiene una dignidad que no puede suprimirse”, apunta Francisco. Y aquí propone un camino muy concreto: el del compromiso cristiano en el ejercicio de la comunicación: “La humanidad se merece relatos que estén a su altura, a esa altura vertiginosa y fascinante a la que Jesús la elevó”, apunta.

Se trata de “reconocer en medio del mal el dinamismo del bien y hacerle lugar”. Detectar historias basadas en la corresponsabilidad, en la lógica del amor, y ponerlas de relieve. Por su trascendencia, su actualidad, su capacidad de transformación. Esta es la propuesta comunicativa del papa Francisco.