Acompañamiento en el sufrimiento

Este es el panorama: el hombre frente al dolor se interroga, ¿qué es el hombre? ¿cuál es el sentido del dolor, del mal, de la muerte que, a pesar de tan grandes progresos, subsisten todavía? Pese a que muchas personas se sienten prisioneras de su forma de ser o de actuar, de sus nervios, de los errores que quieren evitar y con los que tropiezan una y otra vez, no hay nada que justifique ese encadenamiento, ese sufrimiento tan inútil como prolongado.

El sufrimiento psicológico, siempre ligado a la ansiedad por un futuro que se nos escapa, nunca se reduce a un dolor que pueda tratarse con medios farmacológicos. De modo paradójico – y para algunos insoportable – redescubrimos que somos cuerpo y relación, vida interior y vida social, afecto y esperanza, dimensiones conectadas entre sí. Cuando una de estas partes está sufriendo, este sufrimiento se difunde a todo nuestro ser…